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Se Juega Mañana?

Se Juega Mañana? 
Por favor avisen por q siempre q llevue se suspende...
aunq estaria bueno q aunq sea una vez podamos jugar con un pokito de agua...


ACLARACION NECESARIA

EN EL CATE DEL ÚLTIMO SÁBADO APARECE UN ARTÍCULO MUY BREVE SOBRE LA SUPUESTA EXCLUSIÓN DE UN JUGADOR DEL SUTECC.

ACLARO QUE NO FUI YO QUIEN LA ESCRIBIÓ AUNQUE APAREZCA MI NOMBRE INVOLUCRADO.

SALUDOS LIBERTARIOS

Una semana después...

Cuando las voces de defensores y retractores se van apagando, tuve la suerte de encontrarme con este cuento que viene a echar un poco de luz sobre lo que sentí todos estos días... Quise compartirlo con ustedes, amantes del fútbol, por si como me pasó a mí, todavía no lo conocían:

Me van a tener que disculpar[

 

Eduardo Sacheri

 

 

Para Diego

 

  

Me van a tener que disculpar. Yo sé que un hombre que pretende ser una persona de bien debe comportarse según ciertas normas, aceptar ciertos preceptos, adecuar su modo de ser a determinadas estipulaciones convenidas por todos. Seamos más explícitos. Si uno quiere ser un tipo coherente debe medir su conducta, y la de sus semejantes, con la misma e idéntica vara. No puede hacer excepciones, pues de lo contrario bastardea su juicio ético, su conciencia crítica, su criterio legítimo.

Uno no puede andar por la vida reprobando a sus rivales y disculpando a sus amigos por el sólo hecho de serlo. Tampoco soy tan ingenuo como para suponer que uno es capaz de sustraerse a sus afectos y a sus pasiones, que uno tiene la idoneidad como para sacrificarlos en el altar de una imparcialidad impoluta. Digamos que uno va por ahí intentando no apartarse demasiado del camino debido, tratando de que los amores y los odios no le trastoquen irremediablemente la lógica.

Pero me van a tener que disculpar, señores. Hay un tipo con el que no puedo. Y ojo que lo intento. Me digo: no puede haber excepciones, no debe haberlas. Y la disculpa que requiero de ustedes es todavía mayor, porque el tipo del que hablo no es un benefactor de la humanidad, ni un santo varón, ni un valiente guerrero que ha consolidado la integridad de mi patria. No, nada de eso. El tipo tiene una actividad mucho menos importante, mucho menos trascendente, mucho más profana. Les voy adelantendo que el tipo es un deportista. Imagínense, señores. Llevo escritas doscientas sesenta y tres palabras hablando del criterio ético y sus limitaciones, y todo por un simple caballero que se gana la vida pateando una pelota. Ustedes podrán decirme que eso vuelve mi actitud todavía más reprobable. Tal vez tengan razón. Tal vez por eso he iniciado estas líneas disculpándome.

No obstante, y aunque tengo perfectamente claras esas cosas, no puedo cambiar mi actitud. Sigo siendo incapaz de juzgarlo con la misma vara con la que juzgo al resto de los seres humanos. Y ojo que no sólo no es un pobre muchacho saturado de virtudes. Tiene muchos defectos. Tiene tal vez tantos defectos como quien escribe estas líneas, o como el que más. Para el caso es lo mismo. Pese a todo, señores, sigo sintiéndome incapaz de juzgarlo. Mi juicio crítico se detiene ante él, y lo dispensa.

No es un capricho, cuidado. No es un simple antojo. Es algo un poco más profundo, si me permiten calificarlo de ese modo. Seré más explícito. Yo lo disculpo porque siento que le debo algo. Le debo algo y sé que no tengo forma de pagárselo. O tal vez ésta sea la peculiar moneda que he encontrado para pagarle. Digamos que mi deuda halla sosiego en este hábito de evitar siempre cualquier eventual reproche.

Él no lo sabe, cuidado. Así que mi pago es absolutamente anónimo. Como anónima es la deuda que con él conservo. Digamos que él no sabe que le debo, e ignora los ingentes esfuerzos que yo hago una vez y otra por pagarle.

Por suerte o por desgracia, la oportunidad de ejercitar este hábito se me presenta a menudo. Es que hablar de él, entre argentinos, es casi uno de nuestros deportes nacionales. Para enzalzarlo hasta la estratósfera, o para condenarlo a la parrilla perpetua de los infiernos, los argentinos gustamos, al parecer, de convocar su nombre y su memoria. Ahí es cuando yo trato de ponerme serio y distante, pero no lo logro. El tamaño de mi deuda se me impone. Y cuando me invitan a hablar prefiero esquivar el bulto, cambiar de tema, ceder mi turno en el ágora del café a la tardecita. No se trata tampoco de que yo me ubique en el bando de sus perpetuos halagadores. Nada de eso. Evito tanto los elogios superlativos y rimbombantes como los dardos envenenados y traicioneros. Además, con el tiempo he visto a más de uno cambiar del bando de los inquisidores al de los plañideros aplaudidores, y viceversa, sin que se les mueva un pelo. Y ambos bandos me parecen absolutamente detestables, por cierto.

Por eso yo me quedo callado, o cambio de tema. Y cuando a veces alguno de los muchachos no me lo permite, porque me acorrala con una pregunta directa, que cruza el aire llevando específicamente mi nombre, tomo aire, hago como que pienso, y digo alguna sandez al estilo de «y, no sé, habría que pensarlo»; o tal vez arriesgo un «vaya uno a saber, son tantas cosas para tener en cuenta». Es que tengo demasiado pudor como para explayarme del modo en que aquí lo hago. Y soy incapaz de condenar a mis amigos al tórrido suplicio de escuchar mis argumentos y mis justificaciones.

Por empezar les tendría que decir que la culpa de todo la tiene el tiempo. Sí, como lo escuchan, el tiempo. El tiempo que se empeña en transcurrir, cuando a veces debería permanecer detenido. El tiempo que nos hace la guachada de romper los momentos perfectos, inmaculados, inolvidables, completos. Porque si el tiempo se quedase ahí, inmortalizando a los seres y a las cosas en su punto justo, nos libraría de los desencantos, de las corrupciones, de las infinitas traiciones tan propias de nosotros los mortales.

Y en realidad es por ese carácter tan defectuoso del tiempo que yo me comporto como lo hago. Como un modo de subsanar, en mis modestos alcances, esas barbaridades injustas que el tiempo nos hace. En cada ocasión en la cual mencionan su nombre, en cada oportunidad en la cual me invitan al festín de adorarlo y denostarlo, yo me sustraigo a este presente absolutamente profano, y con la memoria que el ser humano conserva para los hechos esenciales me remonto a ese día, al día inolvidable en que me vi obligado a sellar este pacto que, hasta hoy, he mantenido en secreto. Un pacto que puede conducirme (lo sé), a que alguien me acuse de patriotero. Y aunque yo sea de aquellos a quienes desagrada la mezcla de la nación con el deporte, en este caso acepto todos los riesgos y las potenciales sanciones.

Digamos que mi memoria es el salvoconducto para volver el tiempo al lugar cristalino del cual no debió moverse, porque era el exacto sitio en que merecía detenerse para siempre, por lo menos para el fútbol, para él y para mí. Porque la vida es así, a veces se combina para alumbrar momentos como ése. Instantes después de los cuales nada vuelve a ser como era. Porque no puede. Porque todo ha cambiado demasiado. Porque por la piel y por los ojos nos ha entrado algo de lo cual nunca vamos a lograr desprendernos.

Esa mañana habrá sido como todas. El mediodía también. Y la tarde arranca, en apariencia, como tantas otras. Una pelota y veintidós tipos. Y otros millones de tipos comiéndose los codos delante de la tele, en los puntos más distantes del planeta. Pero ojo, que esa tarde es distinta. No es un partido. Mejor dicho: no es sólo un partido. Hay algo más. Hay mucha rabia, y mucho dolor, y mucha frustración acumuladas en todos esos tipos que miran la tele. Son emociones que no nacieron por el fútbol. Nacieron en otro lado. En un sitio mucho más terrible, mucho más hostil, mucho más irrevocable. Pero a nosotros, a los de acá, no nos cabe otra que contestar en una cancha, porque no tenemos otro sitio, porque somos pocos, porque estamos solos, porque somos pobres. Pero ahí está la cancha, el fútbol, y son ellos o nosotros. Y si somos nosotros el dolor no va a desaparecer, ni la humillación ha de terminarse. Pero si son ellos. Ay, si son ellos. Si son ellos la humillación va a ser todavía más grande, más dolorosa, más intolerable. Vamos a tener que quedarnos mirándonos las caras, diciéndonos en silencio «te das cuenta, ni siquiera aquí, ni siquiera esto se nos dio a nosotros».

Así que están ahí los tipos. Los once nuestros y los once de ellos. Es fútbol, pero es mucho más que fútbol. Porque cuatro años es muy poco tiempo como para que te amaine el dolor y se te apacigüe la rabia. Por eso no es sólo fútbol.

Y con semejantes antecedentes de tarde borrascosa, con semejante prólogo de tragedia, va este tipo y se cuelga para siempre del cielo de los nuestros. Porque se planta enfrente de los contrarios y los humilla. Porque los roba. Porque delante de sus ojos los afana. Y aunque sea les devuelve ese afano por el otro, por el más grande, por el infinitamente más enorme y ultrajante. Porque aunque nada cambie allá están ellos, en sus casas y en sus calles, en sus pubs, queriéndose comer las pantallas de pura rabia, de pura impotencia de que el tipo salga corriendo mirando de reojito al árbitro que se compra el paquete y marca el medio.

Hasta ahí, eso solo ya es historia. Ya parece suficiente. Porque le robaste algo al que te afanó primero. Y aunque lo que él te robó te duele más, vos te regodeás porque sabés que esto, igual, le duele. Pero hay más. Aunque uno desde acá diga bueno, es suficiente, me doy por hecho, hay más. Porque el tipo además de piola es un artista. Es mucho más que los otros.

Arranca desde el medio, desde su campo, para que no queden dudas de que lo que está por hacer no lo ha hecho nadie. Y aunque va de azul, va con la bandera. La lleva en una mano, aunque nadie la vea. Empieza a desparramarlos para siempre. Y los va liquidando uno por uno, moviéndoseal calor de una música que ellos, pobres giles, no entienden. No sienten la música, pero sí sienten un vago escozor, algo que les dice que se les viene la noche. Y el tipo sigue adelante.

Para que empiecen a no poder creerlo. Para que no se lo olviden nunca. Para que allá lejos los tipos dejen la cerveza y cualquier otra cosa que tengan en la mano. Para que se queden con la boca abierta y la expresión de tontos, pensando que no, que no va a suceder, que alguno lo va a parar, que ese morochito vestido de azul y de argentino no va a entrar al área con la bola mansita a su merced, que alguien va a hacer algo antes de que le amague al arquero y lo sortee por afuera, de que algo va a pasar para poner en orden la historia y que las cosas sean como Dios y la reina mandan, porque en el fútbol tiene que ser como en la vida, donde los que llevan las de ganar ganan, y los que llevan las de perder pierden. Se miran entre ellos y le piden al de al lado que los despierte de la pesadilla. Pero no hay caso, porque ni siquiera cuando el tipo les regala una fracción de segundo más, cuando el tipo aminora el vértigo para quedar de nuevo bien parado de zurdo, ni siquiera entonces van a evitar entrar en la historia como los humillados, los once ingleses despatarrados e incrédulos, los millones de ingleses mirando la tele sin querer creer lo que saben que es verdad para siempre, porque ahí va la bola a morirse en la red para toda la eternidad, y el tipo va a abrazarse con todos y a levantar los ojos al cielo. Y no sé si él lo sabe, pero hace tan bien en mirar al cielo.

Porque el afano estaba bien, pero era poco. Porque el afano de ellos era demasiado grande. Así que faltaba humillarlos por las buenas. Inmortalizarlos para cada ocasión en que ese gol volviese a verse una vez y otra vez y para siempre, en cada rincón del mundo. Ellos volviendo a verse una y mil veces hasta el cansancio en las repeticiones incrédulas. Ellos pasmados, ellos llegando tarde al cruce, ellos viéndolo todo desde el piso, ellos hundiéndose definitivamente en la derrota, en la derrota pequeña y futbolera y absoluta y eterna e inolvidable.

Así que señores, lo lamento. Pero no me jodan con que lo mida con la misma vara con la que se supone debo juzgar a los demás mortales. Porque yo le debo esos dos goles a Inglaterra. Y el único modo que tengo de agradecérselo es dejarlo en paz con sus cosas. Porque ya que el tiempo cometió la estupidez de seguir transcurriendo, ya que optó por acumular un montón de presentes vulgares encima de ese presente perfecto, al menos yo debo tener la honestidad de recordarlo para toda la vida. Yo conservo el deber de la memoria.


 Que la chupen...

INVESTIGANDO (MENTIRA HACIENDO NUMEROS

¿El campeonato es solo de ida?¿ cuantos descienden y cuantos ascienden?

CATE 94 (AGOTADO)

CATE 94 (AGOTADO)

ALGUNAS RESOLUCIONES RELACIONADAS A LA TERMINOLOGIA A EMPLEAR EN EL FULBITO, QUE LES PERMITIRA ENTENDER MEJOR LAS TABLAS DE DATOS.


A SABER:


EL CAMPEONATO: "CAMPEONATO CLANDESTINO FULBITO DE VERDAD"


LAS COPAS: "COPAS CLANDESTINAS NOMADES CHUPALA"


LAS ZONAS: "ZONA TETOTA, ZONA PAVITO".


LAS CANCHAS: LA QUE ESTA MAS CERCA DE LA ENTRADA SE LLAMA "LILITA CARRIO", LA MAS ALEJADA DE LA ENTRADA SE DENOMINA "ZULMA LOBATO".


CHUPALA

RESULTADOS DE LA 2ª FECHA

RESULTADOS DE LA 2ª FECHA

TABLA DE POSICIONES DE LA ZONA TETOTA

TABLA DE POSICIONES DE LA ZONA TETOTA

TABLA DE POSICIONES DE LA ZONA PAVITO

TABLA DE POSICIONES DE LA ZONA PAVITO

GOLEADORES

GOLEADORES

SANCIONADOS

SANCIONADOS

PROXIMA FECHA

PROXIMA FECHA

¡¡¡LA BANDERA DEL 4 DE COPAS PINTADA CON LA SANGRE DE LEONARDO "EL COLO" DI CAMILIO!!!

¡¡¡LA BANDERA DEL 4 DE COPAS PINTADA CON LA SANGRE DE LEONARDO "EL COLO" DI CAMILIO!!!

 SABIAMOS QUE EL FANTASMA DEL COMUNISMO SE HABÍA APROPIADO DEL NEWERY

PRIMERO FUE LEO QUE FINGIO UNA LESIÓN TESTICULAR POR MIEDO A LA PURGA STALINISTA…

DESPUES EL LUIS O “22” QUE LES PROMETÍA GASEOSAS “COCA-COLA” AL EJERCITO ROJO DEL PETROGRADO MATANZERO (ABUSABA DE LA IGNORANCIA DE LOS SOLDADOS TETRACOPEROS, QUE DESCONOCIAN DICHA BEBIDA… ELLOS SOLO ESCUCHARON HABLAR DE LA BIDÚ COLA) A CAMBIO DE NO PASARLO O PEOR DE HACERSE EXPULSAR…

DESPUÉS SIGO TENGO QUE TERMINAR UNA LISTA…DE ALUMNOS QUE NO ME DEJAR CONTINUAR LA CLASE...SI SIGO ASÍ NOS VAMOS A QUEDAR SIN MATRICULA...

 LÓSIF VISARIÓNOVICH DZHUGASHVILI 

Para llegar a la nueva sede...

Para llegar a la nueva sede...

VIOLENCIA REVOLUCIONARIA

VIOLENCIA REVOLUCIONARIA

NO PODIA SER DE OTRA MANERA.


COMO TODO PROCESO REVOLUCIONARIO PSICOBOLCHE, LA "REVUELTA" DEL 4 DE COPAS SE CONVIRTIO RAPIDAMENTE EN UN SIMPLE TOTALITARISMO.


POCO DURO EL LIRISMO, LA MAGIA, EL DISFRUTE.


RAPIDAMENTE ANCLARON EL LA REPRESION VIOLENTA DEL BUEN JUEGO Y LA GAMBETA CORTA.


GOLPEADORES.


ASTILLADORES DEL TIKI - TIKI.


SE HAN VUELTO EL EQUIPO QUE STALIN SOÑO.


Y NO SON SOLO PALABRAS LAS MIAS.


NO ES UNA INTERPRETACION EN LA CUAL PODAMOS SUMIRNOS  DURANTE MILES DE CAFES.


NO MIS "CHECOSOS" (QUE HALLAZGO PAPA, CHECOSOS, POR LO DE LA CHEKA) (PERO QUE MIERDA ME GASTO EN EXPLÑICARLO BOLU), NO AMIGOS Y ENEMIGOS, AHI ESTA LA FOTO.


AHI ESTA LA FOTO DE LA RODILLA DE LEONARDO "EL COLO" DI CAMILIO.

UN TIPO MAS BUENO QUE TROSTKY.

UN TIPO QUE NUNCA SE METIO EN NADA, (EL SIEMPRE FUE PERONISTA).

UN MONAGUILLO DE LA  AMABILIDAD Y LA BEATITUD.


PERO USTEDES LO HICIERON MIERDA.

AHI ESTA LA FOTO.

O MEJOR DICHO, LA SANGRE DE LA FOTO.

LA RODILLA ENSANGRETADA HECHA FOTO.


PERO LES DECIMOS, APRENDICES DE DICTADORES, CADA GOTA DE ROJO ELIXIR SERA VENGADO.

CADA GLOBULO BLANCO, CADA PLAQUETA, SERAN LAS BANDERAS QUE LLEVAREMOS COMO ESTANDARTES LA PROXIMA VEZ QUE NOS CRUCEMOS.


CHUPALA (YA LO ACLARAMOS, CHUPALA ES UN ABRAZO)

LAS HADAS MADRINAS CACHENGUERAS

LAS HADAS MADRINAS CACHENGUERAS

COMO TODO LO BUENO VIENEN DE A TRES.


LAS TRES GRACIAS.


LAS TRES MARIAS.


LAS TRES HADAS DE LA BELLA DURMIENTE.

 

EL TRIPLE PLAY QUE KIRCHNER LE REGALO A TELEFONICA.


EN LA FOTO SE VE A LAS TRES HADAS QUE LE TRAJERON EL TRIUNFO A LOS ROJIVERDES DEL REDOBLANTE Y EL ZURDO.


NO PODEMOS AFIRMAR QUE SE HAYAN SUMADO A LA MULTITUD DE ABRAZOS EFUSIVOS DOPO EL PARTIDO... Y SI LO SUPIESEMOS LO CALLARIAMOS.


CHUPALA.

EL SOLDADO ANONIMO

EL SOLDADO ANONIMO

LA FOTO LO DICE TODO.

EL TIPO CON MULETAS SE VINO IGUAL A HACERLE EL AGUANTE A SU EQUIPO, (NO COMO OTROS PUTOS QUE SI ESTAN LESIONADOS Y SABEN QUE NO JUEGAN SE QUEDAN EN LA CASA PLANCHANDOLE LAS CHABOMBAS A LA JERMU), SE LA BANCO, Y VIO GANAR POR PRIMERA VEZ A CACHENGUE.


AL FINAL SE PRENDIO AL FESTEJO MERECIDO.


UN GUERRERO.


CHUPALA. (PARA LOS QUE LEEN EL CATE POR PRIMERA VEZ, "CHUPALA" REEMPLAZO A "UN ABRAZO")

NUEVA CASACA

NUEVA CASACA

Si el sabado se encuentran con un equipo con la camiseta de la Roma no se sorprendan (ni asusten o si), es la nueva camiseta que vamos a utilizar a partir de la semana que viene.

Es un cambio necesario.. para cortar un poco con la mala fortuna del campeonato anterior y para no cagarnos de calor ahora que se acerca el verano.

Ademas.. nueva cancha amerita nueva casaca.. no?

El proximo sabado entonces haremos la presentacion en sociedad de la nueva casaca de... "MAPUCHES".

LA QUE DEBERIA HABER SIDO

LA QUE DEBERIA HABER SIDO

QUE SEMANA PARA TAPEAR EL CATE!!!!!


EL OTRO DIA TE DIMOS LA QUE NO FUE...


HOY TE DAMOS LA QUE DEBERIA HABER SIDO.


DIEGO, HASTA LA MUERTE CUANDO TE CARGAS A LOS PUTOS Y CORPORATIVOS PERIODISTAS ARGENTOS.


SI ARMAS UN EQUIPO QUE JUEGUE A ALGO, MEJOR.


CHUPALA.


PD: LA QUE ES, (LA QUE EN DEFINITIVA VALE), ES PA POCOS.


SI QUERES, NI TE ACERQUES A COMPRAR EL CATE.


CHUPALA.

 

Un par de propuestas

Hola gente, ya se que nada que ver pero retomando aquella cuestíon de ponerle nombre a las copas de los torneos, y aclarando que no tengo nada en contra de llamarlas "Lilita Carrió" , propongo como opción, llamar al menos a una de ellas"Copa Nómade Clandestina Chupala!", lo de nómade viene a cuento de ese peregrinar cuasi religioso, buscando la "cancha prometida" desde el "Mimara" al "Templo"; del "Templo" al "Núberi" y del "Ñüberi" al "Oasis Atriqui Fields" o como se llame, lo de Clandestina en reconocimiento a los organizadores y lo Chupala! creo que no es necesario ni mencionarlo, y de yapa , otra propuesta, ¡Diego Ministro de Relaciones Exteriores!. ¡Basta de oligarcas venidos a menos! ¡Basta de amigos semianalfabetos del poder de turno en el Palacio San Martín! Que nos represente frenta al FMI o en la ONU, sería la primera vez que los discursos en la insulsa Naciones Unidas se transmitan en cadena internacional ¡ tendrían mas rating que cien Tinellis juntos! Desde ya , que esta última idea cuenta con el apoyo irreductible del  P R, la propuesta política argentina para problemas argentinos. ( Cuya plataforma política es de inminente aparición en el marco de la nueva ley de Medios)

SOY LEYENDA (PARTIDO DESPEDIDA)

ME VOY...  AMIGOS Y ENEMIGOS!!!!!


EL SABADO ES MI ULTIMO PARTIDO.


4 DE COPAS, DESPIDANME BIEN.


YA SE QUE VENGO AMAGANDO DESDE HACE 8 AÑOS, PERO ESTA VEZ ES CIERTO.


SI NO ME IBA ERA PORQUE NO SABIA A DONDE CARAJO IR A JUGAR.


PERO HOY CUANDO VOLVI DE LA ESCUELA "VI LA LUZ".


AYER LE COMPRE A SANTI UN JUEGUITO DE FUTBOL PARA LA PLAY QUE TRAE UNA OPCION QUE SE LLAMA "SOY LEYENDA".


AHI PODES ARMAR UN JUGADOR, JUGAR EN "FIRST PERSONS" (EN PRIMERA PERSONA, NO COMO EN LA CLASICA PLAY), IR PASANDO DE EQUIPOS SEGUN ESTES JUGANDO Y MIL COSAS MAS.


LOCURA, EN "SOY LEYENDA" SOY TITULAR, HICE UN GOL DRIBLIANDO RIVALES, ME CONTRATARON EN UN EQUIPO DE PRIMERA, NINGUN COMPAÑERO ME PUTEO, Y MIS RIVALES ME SALUDARON CUANDO TERMINO EL PARTIDO!!!!!!!!!!


EL PARAISO SIN TETAS!!!!!!!!!!


AHORA CHUPENMELA PUTOS!!!!!!!!


HAGANSE COJER!!!!!!


MIENTRAS NO PALME EL JOSTICK Y LA MAQUINOLA NO SE CUELGUE, NO ME VEN MAS NI EN PEDO.


LES MANDO SALUDOS APRETANDO R1.